«Robinson Crusoe», nueva edición adaptada

Robinson Crusoe cuenta la increíble historia de un joven marinero que sobrevive al naufragio del barco mercante en el que viajaba. Completamente aislado en una isla, tendrá que superar numerosas adversidades: tormentas, esclavitud, hambre… y, sobre todo, soledad. Una soledad que le acompañará durante más de veintiocho años.

Robinson Crusoe nació en las páginas de un libro publicado, por primera vez, el 25 de abril de 1719 gracias a la imaginación de un escritor inglés llamado Daniel Defoe. El título completo de la obra era: La vida y las extrañas y sorprendentes aventuras de Robinson Crusoe, de York, navegante. El nombre del autor no aparecía impreso en ningún lado, pues se presentaba la obra como si hubiese sido escrita por el propio protagonista.

El éxito fue inmediato y en seguida empezaron a surgir ediciones piratas, por lo que el autor escribió una segunda y una tercera parte. Se hicieron adaptaciones y traducciones a otras lenguas de la obra original, pero también empezaron a surgir en Inglaterra y en otros países europeos imitaciones del original, de modo que «Robinson» pronto perdió su condición de nombre propio que identificaba a un ser individual y concreto para convertirse en el nombre común que designaba a cualquier náufrago obligado a vivir en solitario en una isla durante un tiempo considerable. Incluso hubo un Robinson niño, una Robinson niña, un Robinson negro o un Robinson perro.

A finales del siglo XIX se habían publicado al menos setecientas ediciones, traducciones, imitaciones o adaptaciones de la obra en diferentes lenguas.

Robinson Crusoe es, pues, uno de esos personajes literarios que se sale de las páginas de la obra a la que pertenece para convertirse en un mito, esto es, para sintetizar simbólicamente una determinada realidad humana, una actitud ante la vida, una forma de entender el mundo. De este modo, el nombre propio se convierte en nombre común y se utiliza en la lengua cotidiana (incluso en otras lenguas diferentes de aquella gracias a la cual vio la luz) para designar una idea que va más allá de la historia concreta que le tocó vivir al personaje en las páginas del libro, aunque tenga su origen en ella. En nuestro caso, el personaje es visto como la representación del hombre moderno que, confiando en sus propias habilidades y capacidades, es capaz de sobrevivir en solitario en un medio hostil.

(Texto extraído de la introducción elaborada por Emilio Fontanilla Debesa)

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