Mañana se cumplen 455 años del nacimiento del «Fénix de los ingenios»

Lope de VegaFélix Lope de Vega Carpio nació en Madrid el 25 de noviembre de 1562, uno año después de que Felipe II fijara la Corte, hasta entonces itinerante, en dicha ciudad. Hasta allí había llegado el padre de Lope, un bordador cántabro, probablemente siguiendo los pasos de los cortesanos que le procuraban el sustento necesario para la vida.

Tras pasar por la escuela del poeta y músico Vicente Espinel y por el Estudio de la Compañía de Jesús, parece ser que estudió en la Universidad de Alcalá e, incluso, es posible que pasara durante un período breve por la Universidad de Salamanca, aunque no tenemos muchos datos relativos a la formación de nuestro autor, que, en cualquier caso, no obtuvo ninguna titulación universitaria. Lo que sí es seguro es que en 1582 ya había dejado su etapa de estudiante, pues se alistó como soldado en la escuadra que se dirigía al archipiélago de las Azores.

De vuelta a España, mantuvo una apasionada relación con Elena Osorio, mujer casada e hija de un actor, a la que dedicó un gran número de poemas en los que se dirigía a ella con el nombre de «Filis». Cuando Elena, por presión familiar, rompió con Lope, este compuso unos poemas injuriosos para su familia que circularon por Madrid. Como consecuencia, Lope entró en prisión y, más tarde, fue desterrado de la Corte, aunque durante el juicio había negado su autoría.

Tras su destierro se casó con Isabel de Urbina en 1588 que murió al nacer su segunda hija en 1594. En 1598 contrajo matrimonio con Juana de Guardo con la que tuvo cuatro hijos (tendrá cinco hijos más con la actriz Micaela de Luján). Por este período, entre los siglos XVI y XVII, Lope ya ha triunfado como escritor. Tiene escritas un centenar de comedias, que han cambiado la orientación del teatro español, e innumerables romances y sonetos que corren de boca en boca. A partir de 1610, escribirá sus obras dramáticas más significativas: La dama boba, El perro del hortelano, Fuente Ovejuna, El caballero de Olmedo, Peribáñez, etc.

En 1612 murió su hijo Carlos Félix y al año siguiente su esposa. Son años de crisis existencial y de preocupación religiosa de la que nacerán sus Rimas sacras, publicadas en 1614, el mismo año en que Lope decide ordenarse sacerdote.

No obstante, en 1616 se enamoró de Marta de Nevares (Amarilis o Marcia Leonarda en sus obras), su última gran pasión amorosa, con quien tuvo su hija más pequeña, Antonia Clara. A pesar de los honores recibidos del rey y del papa en estos años, fue esta quizás la etapa más dramática de su vida, tanto por las burlas que suscitaron estos amores por parte de sus enemigos literarios, como por los propios remordimientos del poeta. A ello se unió la enfermedad de su amada, que se quedó ciega en 1626 y murió loca en 1628, así como la muerte de varios de sus hijos.

Con una gran reputación como escritor debida sobre todo al enorme éxito popular (la expresión «Es de Lope» se convirtió en una frase hecha para indicar la excelencia de cualquier cosa), pero con estrecheces económicas, llegó el momento de la muerte de Lope el 27 de agosto de 1635. Nueve días duraron sus funerales y doscientos poetas de toda España escribieron elogios fúnebres en su honor. El «monstruo de naturaleza», como lo llamó Cervantes, dejó una obra ingente.

(Texto del Apéndice de Emilio Fontanilla Debesa en la edición de Clásicos a Medida de Fuente Ovejuna, 2014. Ilustraciones de Carlos Díaz)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*