Club de lectura en red

Kike Ibáñez
© Kike Ibáñez

El club de lectura es una actividad colectiva idónea para profundizar en un determinado libro; pero también para animar a su lectura a quien esté desmotivado y para convertir en acto social uno tan eminentemente solitario como lo es la lectura silenciosa y personal.

La estrategia que ahora proponemos trata de aprovechar estos valores, pero añadiendo además la ventaja de la interactividad en red, la participación familiar y el contacto diario del grupo en clase.

Esta actividad puede adoptar dos variantes en función de la edad de los lectores. Si son de Primaria, la utilización de internet da la oportunidad de que intervengan los padres al tiempo que sus hijos. Aquellos padres interesados en la lectura, y preocupados por lo que leen sus hijos, pueden seguir también e intervenir en el posible debate que se establezca. La experiencia de unas familias enriquecerá la de otras menos motivadas.

Buscamos, pues, implicar a la familia en el proceso lector, hacer de su práctica una fuente más de diálogo y, a través de este, cultivar un nuevo campo familiar para la expresión de sentimientos y emociones. Pretendemos hacer de esta forma de compartir la lectura una experiencia familiar placentera; y, si es posible, que deje una huella difícil de borrar.

Si la propuesta la llevamos a cabo con alumnos de Secundaria, la participación suele ser exclusivamente de los alumnos, porque se encuentran más cómodos y libres para intervenir si no se sienten tutelados. En cualquier caso, esta estrategia predispone al alumno a compartir sus opiniones, le motiva en la lectura y le ayuda a formar un criterio personal autónomo como lector.

La experiencia es aplicable al grupo aula, y no debería sobrepasar las veinticinco personas, aunque el grupo idóneo es, en nuestra opinión, el formado por dieciocho o veinte alumnos. Es importante conseguir que los participantes se familiaricen con el proyecto, se lo apropien y lo hagan suyo.

El primer paso es la elección del libro, aspecto delicado puesto que todo el grupo va a leer un mismo título al mismo tiempo. En este momento, el profesor debe ser sensible a las inquietudes e intereses del grupo; pero, al tiempo, debe aprovechar la ocasión para introducir un libro quizás desconocido para los alumnos, pero de indudables valores literarios, culturales y humanos.

Kike Ibáñez
© Kike Ibáñez

En la primera sesión se presentará el libro, se propondrán los capítulos a leer y se decidirá la fecha de la siguiente sesión. A partir de ese momento, cada alumno podrá intervenir en el blog de la clase acerca de lo que la lectura le vaya sugiriendo. Debemos advertirles, en todo caso, que no deben acudir al blog antes de haber leído la parte acordada ni desvelar nada que sea posterior a los capítulos fijados para cada período.

De este modo, en el blog se abrirá una entrada para el libro propuesto y allí se irán vertiendo comentarios, opiniones e ideas sobre los capítulos que se vayan leyendo. Asimismo, se pueden añadir enlaces a vídeos, audios o a otras páginas web que tengan relación con el libro y/o con las intervenciones de los alumnos.

El profesor animará a intervenir y permanecerá atento al desarrollo del debate. En función del tono de este, puede reorientarlo mediante preguntas e incitaciones acerca de los personajes, el argumento, los temas que el libro aborda o la forma de contar del autor. Cada cierto tiempo, puede también hacer una síntesis de lo leído, buscando una mayor implicación de los alumnos.

Cada semana, en clase y ante la pantalla, se hará una revisión colectiva del debate digital. En esta sesión intentaremos hacer partícipes del mismo a todos los alumnos, provocando su curiosidad y despertando el deseo de leer. En ningún caso debemos obligar a intervenir a quien no desee hacerlo. Se trata, por el contrario, de estimular la libre participación y de compartir la experiencia placentera de la lectura.

Al final de cada sesión, se propondrán los capítulos de lectura para el siguiente período; este proceso se repetirá durante un máximo de tres o cuatro semanas.

En la última sesión colectiva, se invitará a los alumnos a que hagan un comentario personal sobre el libro: trama, personajes, acciones; así como sobre las emociones y sentimientos que han experimentado durante la lectura. Se valorará el libro en su conjunto y se harán referencias al autor, a otras obras suyas y a otras obras sobre el mismo tema.

En función de la disponibilidad horaria del grupo, se puede programar alguna actividad complementaria, como ver una película, organizar una salida o participar en alguna actividad cultural o de ocio que guarde relación con el libro leído.

Lecturas relacionadas

  • Alonso, Pura y otros: «Primer encuentro de clubes de lectura: Biblioteca Pública del Estado de Guadalajara», en Educación y Biblioteca nº 113 (junio de 2000).
  • Calvo Alonso-Cortés, Blanca: «Excepciones que transforman las reglas: los clubs de lectura», en Educación y Biblioteca nº 35 (marzo de 1993).

Enlaces

(Fragmento extraído de Estrategias de animación a la lectura, un material elaborado por Diego Gutiérrez Del Valle, Paciano Merino Merino y José Luis Polanco Alonso)

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