8 sencillos pasos para montar tu belén

Cómo montar el belén (Ils. de Ximena Maier)

1. Elaborar un boceto y una lista de los elementos y figuras del belén.

Antes de empezar a montar el belén, haz un boceto indicando dónde vas a situar cada elemento. Lo ideal es colocar las figuras y casas más grandes delante y las más pequeñas detrás, para dar una sensación de perspectiva. Piensa también que el portal tiene que ser el centro de todas las miradas, y que de él debe partir el camino de los Reyes Magos. Otros elementos que suelen incluirse en el belén son el desierto, el castillo de Herodes, un río con un puente y montañas. Si el belén está apoyado contra una pared, puedes cubrir esta con un papel que simule el cielo estrellado o con un paisaje de fondo.

2. Definir y preparar el espacio donde vamos a montar el belén.

Prepara la superficie donde vas a colocar el belén. Si es una mesa, puedes forrarla con plástico para que no se estropee, o bien situar encima una plancha de madera.

3. Colocar las montañas y el musgo.

Las montañas se pueden hacer con corcho natural o, si eres mañoso, con una armazón de porexpán cubierta de telas arrugadas que a su vez se endurecen con escayola y se pintan. También puedes comprar una cartulina especial para crear montañas en un mercadillo de Navidad o una tienda de belenismo. La mayor parte de la superficie del belén suele simular una pradera, y por tanto es buena idea cubrirla de musgo. Puede adquirirse a buen precio en cualquier mercadillo de Navidad, y es mejor que arrancarlo de un espacio natural, ya que algunas especies de musgo están protegidas.

4. Situar el portal, el río y el camino.

El camino se hace con arena o serrín (incluso puedes utilizar pan rallado), y el río puede realizarse con diferentes materiales. Aquí tienes algunas ideas:

  • Río de papel de aluminio: es el más sencillo, consiste en crear una tira larga y arrugada de papel de aluminio para simular el brillo del agua, y hundirla entre el musgo, que formará el cauce.
  • Río de gel: existen geles sintéticos que se pueden situar en un cauce de corcho sintético o porexpán pintado. Pueden adquirirse en mercadillos de Navidad o tiendas de belenismo, pero procura colocarlos en el último momento, ya que estos geles se deshidratan enseguida.
  • Río de agua auténtica: si el belén es lo bastante grande, se puede adquirir un lecho y un motor hidráulico y usar agua de verdad para montar el río. Hay que asegurarse de aislar bien toda la estructura para que no haya fugas que puedan estropear las figuras.

5. Colocar otros elementos y edificios del belén.

Coloca el resto de las casas y edificios del belén, así como los árboles y el pozo. Busca un lugar destacado para el castillo de Herodes. Una buena idea para diferenciar esa zona del resto puede ser situarlo en medio de un pequeño desierto de arena con palmeras. Si hay algún edificio que tenga un motor o luces, disimula sus cables por debajo del musgo o la arena, o bien pásalos por detrás de las montañas.

6.Situar las figuras principales y distribuir el resto.

Coloca las figuras. Empieza por el misterio (la Virgen, san José y el Niño, así como la mula y el buey) que deben ir dentro del portal o delante de él. A continuación sitúa los Reyes Magos en el camino, luego al grupo de la Anunciación (el ángel y los pastores en torno a una hoguera), y después a Herodes y sus soldados. El resto de las figuras puedes distribuirlas a tu gusto.

7. Dar los últimos detalles al montaje.

Coloca los úlimos detalles: animales dentro de un corral, balas de paja en el portal, aperos de labranza, cestas y otros objetos. Puedes añadir un espray de nieve artificial a las montañas, o simular la nieve con un poco de harina.

8. Los efectos de luces y movimiento.

Para terminar, puedes incluir en el belén algunos efectos de luz y movimiento. Por ejemplo puedes colocar una guirnalda de luces alrededor del belén, o un foco principal de luz en el portal. Otra posibilidad es situar sobre el portal una estrella luminosa, para representar la estrella que guio a los Reyes Magos. Si alguno de los edificios tiene movimiento o luz (por ejemplo, una fogata con una bombilla, o un molino cuyas aspas se mueven) hay que conectar los cables a un enchufe, disimulándolos por debajo del musgo o por detrás de las montañas.

Manual de la Navidad para toda la familiaTexto extraído de Manual de la Navidad para toda la familia
Ana Alonso
Ilustraciones de Ximena Maier
Madrid: Anaya, 2014

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*