En clave de mito

Cuentos y leyendas de los dioses griegosLeer y escribir son dos actividades que van de la mano y se alimentan mutuamente; de la lectura frecuente nace a menudo el deseo de escribir, y quien escribe necesita como el aire las páginas que otros escriben. En las escuelas y los institutos no se le da a la escritura la importancia que tiene; y, sin embargo, ningún otro sitio más adecuado para aprender a manejar los mecanismos de esta técnica. Los maestros y los profesores debemos crear el clima adecuado en nuestras clases y aportar estímulos que inciten a escribir. El mejor, la lectura; en esta ocasión, de la mitología clásica.

Como sabemos, el mito es una senda que el ser humano abre en busca del conocimiento, una manera de explicarse el mundo que le rodea; y, aunque pueda parecer un asunto antiguo, basta echar un vistazo a la literatura, el cine, el arte, también a la economía y la publicidad, o a la vida cotidiana, para comprobar su pervivencia.

Con esta estrategia nos proponemos combinar la lectura y la escritura, tomando la mitología como estímulo. A partir del final ya dado de una leyenda, intentaremos provocar el deseo de imaginar y escribir el comienzo de la misma. Este ejercicio les exige a los alumnos escuchar con suma atención la conclusión del relato con el fin de que su escritura guarde coherencia.

Para sumergirnos en la antigüedad clásica y ambientarnos en el tema, podemos comenzar visionando alguno de los documentales que incluimos al final del capítulo. Luego, les propondremos a los alumnos la lectura de algunas leyendas y mitos. Una vez leídos, les pediremos que cuenten a los compañeros aquella leyenda que más les haya gustado, y que recomienden el libro de donde la han tomado.

MetamorfosisPor nuestra parte, podemos recurrir a las Metamorfosis, de Ovidio, obra en la que el autor latino nos dice que el amor lo transforma todo. En la fábula de Píramo y Tisbe, la transformación nos es presentada de una manera sutil, y muy hermosa: la sangre de los amantes, al caer sobre el moral junto al que se han dado cita, cuyos frutos eran blancos, se tiñen ahora y para siempre de color rojo.

Vamos a aprovechar el atractivo y la belleza de esta historia de amor para practicar la escritura. En primer lugar, leeremos en voz alta el relato, pero omitiendo precisamente el comienzo del mismo. Para ello, podemos utilizar la adaptación de Navarro López (Anaya, 2007), pensada especialmente para lectores jóvenes, una invitación a conocer algún día el extenso poema de Ovidio. Leeremos, pues, justo a partir del momento en que los dos jóvenes deciden dejar a sus familias y unir sus vidas: «Un día, con la desesperación que produce el amor insatisfecho, decidieron escapar de sus casas, aprovechando las tinieblas de la noche, y abandonar la ciudad».

Una vez hayan escuchado el desenlace, los alumnos deben inventar el comienzo de la historia. Pueden hacerlo en tono de parodia, y utilizar el humor, la hipérbole, o un tono trágico. O, si prefieren, pueden convertir la historia en un culebrón (los amores de los dos jóvenes y el trágico final dan mucho juego, claro).

Pondremos además algunas dificultades —tres piedras en el camino—, que sin duda servirán de acicate para la creación:

  1. Deberán expresar los sentimientos de Tisbe hacia Píramo y viceversa.
  2. Incluirán la letra de una canción actual que intercalarán en la narración, y cuyas palabras deben encajar con coherencia (quienes lo prefieran pueden recurrir a un poema amoroso, propio o copiado).
  3. Por último, deben incluir un diálogo entre los padres de ambos jóvenes en el que estos traten de justificar la prohibición al amor entre sus hijos.

La propuesta de trabajo puede concluir con la lectura en voz alta de los textos escritos por los alumnos. El profesor debe hacer observaciones argumentadas acerca de los mismos, observaciones que no pueden quedar en una mera crítica que sólo provoca desánimo en el alumno, sino que deben aportar elementos que contribuyan a la mejora del texto en cuestión. Es muy aconsejable valorar siempre el esfuerzo de los alumnos y destacar los aspectos positivos observados, de tal forma que se sientan animados a enfrentarse de nuevo a las dificultades que plantea la escritura.

Lecturas relacionadas

  • Domene, Francisco: Cuentos y leyendas de los dioses griegos. Madrid: Anaya, 2010.
  • Gibson, Michael: Monstruos, dioses y hombres de la mitología griega. Madrid: Anaya, 2001.
  • Ovidio: Metamorfosis. Adaptación de José Cayetano Navarro López. Madrid: Anaya, 2007, pp. 53-56.

Enlaces

(Fragmento extraído de Estrategias de animación a la lectura, un material elaborado por Diego Gutiérrez Del Valle, Paciano Merino Merino y José Luis Polanco Alonso)

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