24 horas con mi personaje favorito

El retrato de Dorian GrayLos sueños permiten trastocar las leyes físicas de nuestro mundo. En esta ocasión, queremos que, como si estuvieran en un sueño, los lectores se trasladen al mundo del libro en el que habita su personaje favorito.

Con esta propuesta, se pretende mejorar la calidad de la lectura de nuestros alumnos ayudándoles a detenerse y profundizar en las características de los personajes literarios. Deberán conocerles bien y plasmar la descripción por escrito. Reflejarán así los rasgos físicos, y tendrán que detectar algunos rasgos psicológicos y sociales de manera indirecta.

Cuando escriban el relato que vivan juntos, tendrán que mantener la coherencia entre los rasgos descritos y la conducta y acciones que lleven a cabo.

Por otro lado, aunque los personajes serán de libre elección, la utilización de ejemplos por parte del profesor puede servir indirectamente de orientación de lecturas, de conocimiento de nuevos autores y obras, y de incentivo para leerlos.

Se trata de un trabajo personalizado, en el que cada lector tiene que elegir a un personaje literario con el que le gustaría pasar un día. Explicarán el porqué de su elección, qué es lo que más les gusta del elegido y qué creen que tienen en común.

El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. HydePara analizar al personaje, les podemos sugerir que hagan dos columnas y recojan en una las características físicas (edad, aspecto físico, vestido, etc.) y en otra, los rasgos psicológicos (personalidad, carácter, sentimientos, modos de pensar, hábitos, estados de ánimo; y dentro de estos, alegría/tristeza, serenidad/nerviosismo, generosidad/egoísmo, valentía/cobardía, rebeldía/sumisión, ensimismamiento/apertura a los demás); también pueden reflejar, en una tercera columna, las aficiones, los amigos y los familiares.

Será conveniente indicarles que los rasgos físicos suelen hacerse explícitos en las páginas del libro, es decir, que el autor nos describe al personaje para que nosotros lo veamos con los ojos de la mente. Cualquier libro tiene este tipo de retratos que les podemos leer. También se les puede leer algún retrato tomado de cualquier cuento tradicional, sin indicarles en principio de quién se trata para que sean ellos quienes lo descubran. O incluso ofrecerles alguno un poco más complicado:

Tichborne era un esbelto caballero de aire envainado, con los rasgos agudos, la tez morena, el pelo negro y lacio, los ojos vivos y la palabra de una precisión ya molesta; Orton era un palurdo desbordante, de vasto abdomen, rasgos de una infinita vaguedad, cutis que tiraba a pecoso, pelo ensortijado castaño, ojos dormilones y conversación ausente o borrosa.

(El impostor inverosímil Tom Castro)

O este otro, del mismo autor y mismo libro:

Era un hombre ruinoso y monumental. El pescuezo era corto, como de toro, el pecho inexpugnable, los brazos peleadores y largos, la nariz rota, la cara aunque historiada de cicatrices menos importante que el cuerpo, las piernas chuecas como de jinete o de marinero.

(El proveedor de iniquidades Monk Eastman)

Ambos tomados de Historia universal de la infamia, de Jorge Luis Borges.

El sueño de BerlínOtra cosa son los rasgos del carácter del personaje que no siempre se hace evidente en descripciones directas. En este caso, ellos tienen que saber cómo deducir muchos de tales rasgos a través de su comportamiento y de las acciones que lleva a cabo. El libro El sueño de Berlín, por poner un ejemplo, aporta sencillas situaciones que podemos leerles y en el que fácilmente podrán observar la manera de conducirse de los distintos personajes. De este modo, ellos también podrán detectar qué características de personalidad están detrás e incluso qué causas lo motivan en algunos casos; observarán así si hay equilibrio o exaltación en su forma de reaccionar. Hay preguntas que les pueden ayudar también a acercarse al personaje: ¿Qué dice? ¿Cómo lo dice? ¿Qué piensa? ¿Qué siente? ¿Qué hace? ¿Cómo actúa? ¿Qué emociones desvela su comportamiento?

La dificultad la encontrarán cuando deban detectar un rasgo derivado de un comportamiento, pero no sepan cómo nombrarlo; en estos casos, la ayuda del profesor será fundamental, sin olvidar la utilización de diccionarios generales y de sinónimos.

Una vez que el alumno tenga claro lo que debe buscar y cómo hacerlo, deberá releer el libro de su personaje, ahora con otros ojos, y entresacar así su personalidad de entre el relato general. Puede ponerse a prueba imaginando cómo se comportaría dicho personaje ante una situación crítica que haya vivido o presenciado el lector.

FrankensteinSolo después de este estudio de reconocimiento podrá imaginar una jornada con su personaje favorito poniendo en juego sus facultades creativas. La jornada puede tener una ramificación con el encuentro de personaje y lector con el propio autor e imaginar la escena; e, incluso, discutir al creador algunos pasajes de su libro.

Como ejercicio complementario, se les puede proponer que creen ellos un personaje, para lo que les propondremos un esquema que pueden ampliar a su gusto:

  1. Nombre, edad y familia.
  2. Rasgos físicos: estatura, aspecto, color de pelo y ojos, ropa que viste.
  3. Rasgos psicológicos: carácter, personalidad, simpatía, sociabilidad.
  4. Gustos y aficiones.
  5. Aspectos académicos/laborales: estudios, trabajo, compañeros, relaciones, proyectos, posibles conflictos.

La actividad se puede completar con la reproducción y ampliación de imágenes de personajes literarios que, tras fijarlos en cartulinas, pueden mostrarse en una exposición colocada a la entrada del centro o en algún lugar muy frecuentado. Al mismo tiempo, se pueden poner, con un tipo de letra grande, también en cartulinas, algunas descripciones físicas memorables, como las que se encuentran en El Quijote, Lazarillo de Tormes, El Buscón, La isla del tesoro, El retrato de Dorian Gray, Frankenstein, El doctor Jeckyll y Mr. Hyde, así como las de sus personajes favoritos.

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Enlaces

(Fragmento extraído de Estrategias de animación a la lectura, un material elaborado por Diego Gutiérrez Del Valle, Paciano Merino Merino y José Luis Polanco Alonso)

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